lunes, 31 de marzo de 2014

Ode to Venezuela


Ode to Venezuela

By: Cristiana Guevara-Mena


The brotherhood between Nicaragua and Venezuela unfolds from the heat of the tropics, to the natural beauties in their Margarita and Corn Islands. In the mountains of the Andes and fire line of our volcanoes. As well as the wonders of Salto Ángel and Ometepe. We share the warmth of our people and the same heritage of the Spanish colony. We live the same culture, language, and even the use of “vos” spoken in Maracaibo of the Zulia State as well as throughout Nicaragua. We are warm, friendly, and naturally welcoming people. With these features, among many others, it is impossible for us not to come together.

Our fraternity, goes far beyond geographical differences. We have been associated for a very long time. There was a time when our indigenous people reached lands to what is now Venezuela, which is possibly the reason we share the same way of talking in certain Venezuelan regions, most likely caused by that indigenous Central American influence that managed to mix in the south.

Let us remember the not so old political relations from the late nineties to this day. The recently deceased Venezuelan President, Hugo Chavez, kept very close political relations with the de facto president of Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra. What happens today, Venezuelan brothers, is not pleasant for the democratic Nicaraguans. It should be mentioned that this gentleman's interference in our country was disrespectful and arrogant. The misfortune that we had from the last spurious national election, opened the doors so widely to this Venezuelan sir that he became to feel even mightier than in his own home. He gave speeches to the Nicaraguan population as if he were in Miraflores, as if Nicaragua were an extension of Venezuela. The bad taste that this Venezuelan sir left us cannot be cleansed in this generation.

Dear fellow Venezuelans, there are so many things that unite us that it is impossible for us not to sympathize with your struggle for freedom. We, like you, also suffer a dictatorship. We live with the same fear and the same repression, poverty, violence, delay, false propaganda bombing, lack of opportunities for the youth, unemployment, media censorship, stealing the people's money, and a long list of et cetera’s. The model is the same, except that Venezuelan oil generates so much currency that it calls the attention of the international community, and also represents a bargaining chip for the complacent and complicit silence of almost all states of the Americas.

The things that bring us together and empathize us with your struggle for peace go beyond sympathy or belief in democracy. It is rather about a shared deep wound. We also feel your pain. To us Nicaraguans, the homeland hurts as much as it hurts you. We feel robbed, insulted, and abused by a lying, oppressive dictatorship. In Nicaragua, we know now very well the taste of repression, theft of opportunities, and submission to the will of the dictator. It is true that this process of freedom involves a lot of bloodshed, wounded, killed, prisoners, weeping, and mourning. We already lived it once, and we still haven’t finished recovering from that fracture. However, we are confident that by the end of so much suffering you will see the light and be free. When this is over, the dictatorship and abuse of Chavez will be nothing but a nightmare from which you woke up, and will no longer have significance in your lives but in the history books.

From our little country we send you strength, faith and hope. We accompany you in your fight even at a distance. Although we cannot be present in your land, you can count on our prayers, moral support, and especially the spreading of social awareness of your situation to the world. Venezuelan brothers, your people represent for us an example to follow and a promise to perform. Your strength teaches us that these dictatorships of poverty and human misery have an end. You show us that the organization, firmness and vigor of a people can end the oppressive authoritarianism. You have become the spark that would ignite the fire of a Latin American spring that will free the peoples of similar dictatorships.

It’s imperative that your struggle for freedom and peace continues. Push on, don’t give up. Daylight is soon to come and the storm will be nothing but a bad memory. The voice of the Venezuelan people will overcome. Today and tomorrow we'll sing with you "Glory to the brave people which shook off the yoke, the law respecting the virtue and honor...” with the hope that tomorrow you will join us with "Hail to thee Nicaragua in your soil, the voice of the cannon no longer roars..."


domingo, 23 de marzo de 2014

Oda a Venezuela



Oda a Venezuela

Por: Cristiana Guevara-Mena



La hermandad entre Nicaragua y Venezuela se manifiesta desde el calor de los trópicos, las bellezas naturales en sus islas Margarita y Corn Island. En las montañas de los Andes y nuestra línea de fuego de volcanes. Al igual que maravillas de Salto Ángel y Ometepe. Compartimos el calor humano de sus pueblos y la misma herencia de la colonia española. Vivimos la misma cultura, lenguaje, hasta el “voseo” del hablado usado en Maracaibo en el Estado de Zulia y en toda Nicaragua. Somos gente calurosa, amistosa y naturalmente acogedoras. Con estas características entre tantas otras es imposible no hermanarnos.

Nuestra fraternidad, va mucho más allá de las diferencias geográficas. Hemos estado relacionados desde hace muchísimo tiempo. Hubo un momento en la historia, que nuestros indígenas llegaron hasta territorio hoy de Venezuela, que posiblemente sea esa la razón por la que compartimos la misma forma de hablar con ciertas regiones venezolanas a causa de esa influencia indígena centroamericana que se logró mezclar en el sur.

Recordemos las relaciones políticas no tan antiguas, desde los finales de los noventa hasta la fecha, el presidente venezolano recientemente difunto, Hugo Chávez Frías, mantuvo relaciones políticas muy cercanas con el presidente de facto de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra. Lo que hoy les sucede, hermanos venezolanos, no es nada agradable para los nicaragüenses democráticos. Cabe mencionar que la injerencia de este señor en nuestro país fue irrespetuosa y arrogante. La desdicha que nos tocó de la espuria elección nacional pasada, le abrió las puertas tan ampliamente al señor venezolano, que se llegó a sentir hasta mejor que en su propia casa. Daba discursos a la población nicaragüense como si estuviera en  Miraflores, como si Nicaragua fuera una extensión de Venezuela. El mal sabor que  nos dejó el señor venezolano no se limpiara en esta generación.

Queridos conciudadanos venezolanos, son tantas cosas las que nos unen que es imposible no solidarizarnos con su lucha por la libertad. Nosotros, al igual que ustedes, también sufrimos una dictadura. Vivimos con el mismo miedo y la misma represión, pobreza, violencia, retraso, bombardeo de propaganda falsa, falta de oportunidades para los jóvenes, desempleo, censura mediática, robo del dinero del pueblo y una larga lista de etcéteras. El modelo es el mismo, con la diferencia del petróleo venezolano que genera tantas divisas que llama tanto la atención a la comunidad internacional, y que además representa moneda de cambio para el silencio complaciente y cómplice de casi todos los Estados del hemisferio americano.

Las razones que nos unen y nos solidarizan en su batalla por la paz van mucho más allá de la simpatía o la creencia en la democracia. Se trata más bien, de una herida profunda compartida. Nosotros también sentimos su dolor. A los nicaragüenses nos duele la patria al igual que ustedes. La sentimos robada, ultrajada y abusada por una dictadura mentirosa y  opresiva. Ahora en Nicaragua conocemos muy bien el sabor de la represión, el robo de oportunidades y el sometimiento a la voluntad del dictador de turno. Es cierto que este proceso de libertad conlleva mucha sangre, heridos, muertos, cárceles, llantos y duelo. Nosotros ya lo vivimos una vez, y aún no nos terminamos de recuperar de esa fractura. Sin embargo, tenemos la certeza que al final de tanto sufrimiento ustedes verán la luz y serán libres. Cuando esto termine, la dictadura y el maltrato del chavismo no serán más que una pesadilla del cual se despertaron y no tendrá más trascendencia en sus vidas que en los libros de historia.

Desde nuestro paisito les mandamos fuerzas, fe y esperanza. Los acompañamos en su lucha aunque sea a la distancia. Pese que no podamos estar presentes en su tierra, cuenten con nuestras oraciones, apoyo moral, y sobre todo difusión de conciencia social de su situación al mundo. Hermanos venezolanos, su pueblo representa para nosotros un ejemplo a seguir y una promesa a realizar. Su fuerza nos enseña que estas dictaduras de pobreza y miseria humana tienen un fin. Nos muestran que la organización, firmeza  y el vigor de un pueblo pueden ponerle fin al autoritarismo opresivo. Se han convertido en la chispa que encendería el fuego de una primavera latinoamericana que liberará a los pueblos de dictaduras similares.

Es preciso que su lucha por la libertad y la paz siga. Adelante, no se den por vencidos. La luz del día pronto llegará y la tormenta no será más que un mal recuerdo. La voz del pueblo venezolano vencerá. Hoy y mañana cantaremos con ustedes “Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzó, la ley respetando la virtud y honor…” con la esperanza que mañana nos acompañen con “Salve a ti Nicaragua en tu suelo, ya no ruge la voz del cañón…”


lunes, 17 de febrero de 2014

Coffee with Obama


Coffee with Obama

By: Cristiana Guevara-Mena


Sometimes the desire for democracy and anxieties that we live every day, make us dream, and in my dreams and sleepless nights, I had invited the President of the United States to have coffee in our city of León. President Obama finally accepted my invitation for coffee and chat a little with me, it was hard for him to accept coming to Nicaragua since he has a very tight schedule, naturally. So I decided that the best place to take him is the restaurant El Sesteo to have a good coffee there in front of our old and imposing cathedral. For us Nicaraguans, the social importance of this drink is undeniable.

We sat in one of the narrow tables outside facing the central park and the monumental cathedral of Leon. We were approached by a waiter. Good afternoon, would you like something to drink? Yes, bring us two American coffees; we must give a good impression to the nationality of the guest. Would you like one Mr. President? Yes, I'd like to try it. You must know that this coffee is brought from the best coffee plantation of Matagalpa, the best area in the north to plant coffee. Our coffees arrive ten minutes. Thank you very much. Feel the gentle aroma of the coffee smoke planted and harvested by our farmers. Mmm ... how pleasant.

I guess you must be asking yourself in surprise why I'm inviting you for coffee. Yes, it certainly surprises me. The truth is, that we the vast majority of Nicaraguans are the ones who are surprised with your decisions of foreign policy towards Nicaragua. Oh Really? Well, it's not news to me that foreign countries complain about my administration or any American government, I am not meant to be liked around the world, I have the burden of my country and other responsibilities. I understand that you have many responsibilities, but things that your government has wrongly done to Nicaragua, have compromised the freedom and peace of our people without you seeming to realize it. And with that I'm giving you the benefit of the doubt. Explain please. Of course I’ll explain.

On May fourth two thousand thirteen, you came to Central America, particularly to Costa Rica, to meet with all the presidents of the isthmus. Yes, I remember, I came with my wife. I dare to ask, how does it occur to you, apparent symbol of democracy, to sit and drink tea in open camaraderie with a tyrant like Ortega, when you are head of state of the country that says to represent the values ​​of freedom and rule of law? Doesn’t the liberty, as our Ruben Dario says, raise her torch in New York? Or does this monument have no significance to you? Didn’t you know in advance with whom you were sitting with to eat? Well, first are the interests of my country. What am I supposed to do? It is not my responsibility to solve your internal problems. That’s too much to ask! Yes, of course it's our responsibility! But in your case, rather than diplomacy, Mr. President, it’s complicity with the dictatorship. Do you not see it?

Another thing, how is it that your brilliant secretary Kerry sees tyranny and politicization of the prosecutor, judicial power, police, and media monopoly in Ukraine and doesn’t see it here? *cough cough* what are you talking about, miss? Don’t choke on the coffee, Mr. President; I do not want to cause you any indigestion with my questions. That is, he denounces the government of Kiev, probably due to the conflict of interest that you have with Europe against Russia, but in Nicaragua you don't give a damn! We're supposed to be a friend and nearby country. Is there a double language, or perhaps a double standard? And if there is, is this the new version of American democracy? Waiter, bring a glass of water please, the president is choking!

*Breathing and clarifying voice*. Well, what happens is that in Ukraine they are manifesting and are coming out to the streets, so my vice - president pronounces himself. If the dictatorship affects you so much, then why don’t you take the streets? Why don’t you rise as people? From the outside it seems you are very happy, because they change the constitution and sell the country on you, force you to self-sensor in front of your noses, you get physically and morally trampled, and the people, very well thank you. My government does not have to lead a domesticated opposition of a people who seem to not know or exercise their rights. Or do you even want that done for you? It seems that you want democracy served on a silver platter without any effort. You do your part, and we will support.

I see, so it is for two reasons that the U.S. moves, money and blood. With all due respect, Mr. President, but you have the complex of vampires. Don’t forget that ironically, Mr. President, you embody the Anglo-Saxon culture of the north that we know very well as brutal, ambitious, full of greed, and with an unquenchable thirst for money and power. You represent the insatiable consumer culture, no wonder your government only sees oil when interested in the world around it, and only turns to see if there are rivers of blood because it draws the attention of the media that may affect your electorate. That’s disgusting, sir. Now the coffee is going to make me sick.

Don’t have an indigestion, miss, but with all due respect, you also represent the lazy political culture of Nicaragua, barking and wanting everything served, it seems that you are asking me to rescue you. No, no, no. Don’t get confused, Mr. President, it’s not that we want it all served, what happens is that this government is responsible for terrorizing the people, prostituting the heads of the opposition, and on top of that, sitting to drink tea with the U.S. government! We feel betrayed! But you're right; it is us who must solve our problem, this time we're not going to rely on the U.S. government as we did in 1990 when the UNO won. In the end that government was a disaster. I admit it. So the change must be authentic from the bases. We see that we cannot count on you. Besides, whenever you get into our affairs just like former President Carter, who threw us to the wolves, you leave us worse than we were before. You don’t even know how to help right! You are clumsy. Pretty soon is time to go. Waiter, can we have the check, please?

Don’t bother, Mr. President, I invite. In the end, this is my country and you are my guest. You have a beautiful cathedral in Leon. Thank you, we admire your Statue of Liberty and Mount Rushmore, where the faces of the fathers of democracy are carved. Before we go, let me read you a part of the poem by Rubén Darío called Ode to Roosevelt, it was written in 1904. I hear you. Be careful. Spanish America lives! / There are a thousand cubs let loose in the Spanish León. / it will be needed, Roosevelt, to be God himself / the terrible Rifleman and strong Hunter, / to have us in your iron claws. / And, although you count with everything you lack one thing: God! I do not know how to respond to that. Do not answer anything, Mr. President; just have it ringing in your head. Let’s leave in peace. Let’s admire the esoteric colors of our permanent faded lights, and our fireworks in the sky Fourth of July style, in the land of Sandino, with dances and songs of our gigantona. I wake up, and this is how an innocuous and shameful interview ends.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Un café con Obama


Un café con Obama

Por: Cristiana Guevara-Mena


A veces el deseo de democracia y las angustias que a diario vivimos, nos hace soñar y entre mis ensueños y noches de insomnio, había invitado al Presidente de los Estados Unidos a tomar un café en nuestra ciudad de León.  El presidente Obama por fin aceptó mi invitación a tomarse un café y platicar un rato conmigo, fue difícil que aceptara venir a Nicaragua puesto que naturalmente tiene una agenda apretadísima. Así que decidí que el mejor lugar para llevarlo es el restaurante El Sesteo, para ahí tomarnos un buen café frente a nuestra vieja e imponente catedral. Pues para nosotros los nicaragüenses la importancia social de esta bebida es innegable.

Nos sentamos en una de las angostas mesas de afuera de cara al parque central y a la monumental catedral de León. Se nos acerca un mesero, Buenas tardes, ¿desean algo de tomar? Sí, tráiganos dos cafés americanos, hay que quedar bien con la nacionalidad del invitado. ¿Le gustaría señor presidente? Sí, claro, me gustaría probarlo. Sepa que este café es traído de los mejores cafetales de Matagalpa, la mejor zona del norte del país para sembrar café. Llegan nuestros cafés a los diez minutos. Muchas gracias. Sienta el aroma suave del humo del café sembrado y cosechado por nuestros campesinos. Uhm… qué placentero.

Supongo que usted se preguntará con sorpresa por qué lo estoy invitando a un café. Sí, desde luego que me sorprende. La verdad, es que los sorprendidos somos la gran mayoría de nicaragüenses con sus decisiones de política exterior hacia Nicaragua. ¿Ah sí? Bueno, no es ninguna novedad que los países extranjeros se quejen de mi gobierno, o de cualquier gobierno americano, tampoco estoy para caerle bien a todo el mundo, yo tengo la carga de mi país y otras responsabilidades. Entiendo que usted tenga muchas responsabilidades, pero las cosas que su gobierno desacertadamente ha hecho hacia Nicaragua, han comprometido la libertad y la paz de nuestro pueblo sin que usted parezca darse cuenta. Y eso que estoy dándole a usted el beneficio de la duda. Explíqueme por favor. Claro que le explico.

El cuatro de mayo del año dos mil trece, usted vino a Centroamérica, en particular a Costa Rica, a reunirse con todos los presidentes del istmo. Sí, me acuerdo, vine con mi esposa. Me atrevo a preguntarle, ¿cómo se le ocurre a usted, supuesto símbolo de la democracia, sentarse a tomar té en abierta camaradería con un tirano como Ortega, cuando usted es jefe de Estado que dice representa los valores de libertad y Estado de derecho? ¿No se supone que la libertad, como dice nuestro Rubén Darío, levanta su antorcha en Nueva York? ¿O no tiene ese monumento ninguna significación para usted? ¿Acaso no sabía de antemano con quiénes se sentaba a comer? Bueno, primero son los intereses de mi país. ¿Y qué se supone que debo hacer? No es responsabilidad mía resolver sus problemas internos. ¡Es el colmo que hasta eso me pidan! Sí, ¡claro que es nuestra exclusiva responsabilidad! Pero en su caso, más que diplomacia, señor presidente, es complicidad con la dictadura. ¿No lo ve?

Otra cosa, ¿cómo es que su brillante secretario Kerry ve en Ucrania tiranía y politización del poder Fiscal, Judicial, policía y monopolio de medios de comunicación y no lo ve por aquí? *tos tos* ¿De qué habla usted, señorita? No se me ahogue con el café, señor presidente, no quiero causarle ninguna indigestión con mis preguntas. Es decir, denuncia al gobierno de Kiev, seguramente por el conflicto de intereses que con Europa tienen frente a Rusia, ¡pero en Nicaragua le importa un bledo! Se supone que somos país amigo, cercano. ¿Será que hay doble lenguaje, o quizá doble moral? Y si la hay, ¿es esa es la nueva versión de la democracia americana? ¡Muchacho, traiga un vaso de agua por favor, se nos ahoga el presidente!

*Respirando y aclarando la voz*. Bueno, lo que pasa es que en Ucrania se están manifestando y están saliendo a las calles, por eso mi vice-presidente se pronuncia. Si tanto les afecta la dictadura, entonces, ¿por qué no salen a las calles? ¿Por qué no se levantan como pueblo? Desde afuera parece que están muy contentos, porque les cambian la constitución, les venden el país, los obligan a autocensura en sus narices, los atropellan física y moralmente y el pueblo, muy bien gracias. Mi gobierno no tiene por qué liderar una oposición de un pueblo domesticado que no quiere conocer ni ejercer sus derechos. ¿O hasta eso quieren que hagamos por ustedes? Pareciera que quieren la democracia servida en bandeja de plata sin ningún esfuerzo. Hagan ustedes su parte, y nosotros apoyaremos.

Ya veo, entonces es por dos razones que se mueven los Estados Unidos, por dinero y por sangre. Con todo respeto, señor presidente, pero tienen complejo de vampiros. No olvide que irónicamente, señor presidente, usted encarna la cultura anglosajona del norte, que nosotros conocemos muy bien como atropellante, brutal, ambiciosa, llena de codicia y con sed de dinero y poder. Usted representa la cultura consumista insaciable, con razón su gobierno no se fija más que en petróleo a la hora de interesarse del mundo que lo rodea, y sólo voltean a ver cuando hay ríos de sangre porque llama la atención de los medios que pueden afectar su electorado. Qué asco señor. Hasta me va a hacer daño el café.

No se indigeste, señorita, pero con todo respeto, usted también representa la cultura política perezosa de Nicaragua, que ladran y todo lo quieren servido, pareciera que me está pidiendo que los rescate. No, no, no. No se confunda, señor presidente, no es que queremos todo servido, lo que pasa es que éste gobierno se ha encargado aterrorizar al pueblo, prostituir las cúpulas opositoras, y encima, ¡se sienta a tomar té con el gobierno de Estados Unidos! ¡Nos sentimos traicionados! Pero tiene razón, somos nosotros los que debemos resolver nuestro problema, esta vez no nos vamos a arrecostar en el gobierno de Estados Unidos como lo hicimos en 1990 cuando ganó la UNO. Al final ese gobierno fue un desastre. Lo reconozco. Por eso el cambio debe ser auténtico desde las bases. Ya vemos que con ustedes no contamos. Además, cada vez que ustedes se meten en nuestros asuntos como su Presidente anterior Carter, que nos tiró a los lobos, nos dejan peor que a como estábamos. ¡No saben ni ayudar bien! Son unos torpes. Ya pronto es hora de irnos. Muchacho, ¿nos trae la cuenta, por favor?

No se moleste, señor presidente, yo invito. Al final, esté es mi país y usted es mi invitado. Ustedes tienen una hermosa catedral en León. Gracias, nosotros admiramos su estatua de la libertad y el Monte Rushmore, donde tienen talladas las caras de los padres de la democracia. Antes que nos vayamos, quisiera leerle una parte del poema de Rubén Darío llamado Oda a Roosevelt, fue escrito en 1904. La escucho. Tened cuidado. ¡Vive la América española! / Hay mil cachorros sueltos del León Español. / Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo, / el Riflero terrible y el fuerte Cazador, / para poder tenernos en vuestras férreas garras. / Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios! No sé qué responder a eso. No responda nada, señor presidente, sólo lléveselo resonando en su cabeza. Vámonos en paz. Admiremos los colores esotéricos de nuestras luces permanentes y de nuestros desteñidos fuegos pirotécnicos en el cielo al estilo cuatro de julio, en la tierra de Sandino, junto a los bailes y las coplas de nuestra gigantona. Me despierto, y así termina una inocua y penosa entrevista.



lunes, 20 de enero de 2014

Travel through time


Travel through time

By: Cristiana Guevara Mena

Traditional dictators claim to be forever. Who says that dictatorships are forever? Who says that absolute powers don’t end? Don’t believe me? Then, let’s get on a time machine, travel through history, and meet the most famous absolutist leaders of humanity. Let us be witnesses to the end of their power and the silencing of their lives. Here we go.

Let's fly to the Ides of March of ancient Rome from 44 BC. We are in the Senate, and a group of senators are waiting conspiratorially for the Lifelong Consul Julius Caesar. He walks through the front door, very sure of his victories and full of majesty from conquering the known world. In that, we see a senator, named Casca that takes out a knife and cuts a slit on his neck. Casca screams: - Help brothers! - Suddenly, about sixty senators throw themselves against the dictator and drill multiple stab wounds. Caesar, blinded by his own blood, trips and falls, and still alive sees his stepson Brutus who, with a knife in hand, also throws himself forward, sinking his weapon to the handle. Caesar, in agony, asks – You too, my son? - While covering his face, he falls helplessly on the low porch stairs. This was the end of the great Julius Caesar. Bloody and dramatic, right? Let us ride our time machine again.

Let’s move to June 18, 1815 in Waterloo, Belgium. We’re in the last battle of Napoleon Bonaparte. In the field we see thousands of French soldiers in uniform of white pants, black high boots to the knee, blue and red jackets with long sleeves, and rifles with sharp bayonets, fighting against the English, dressed in their traditional red suit with the same type of rifle. Let’s hide behind a hill to protect ourselves from stray bullets. This is a slaughter! Soldiers are mutilated, and pieces of human flesh go flying through the air. A piece of arm has dropped all the way here! We are splashed with blood. In the end, the French were defeated, and Napoleon, who believed he was invincible, was arrested and humiliated by the British, and was exiled to the island of St. Helena where he was allegedly poisoned. This marked the end of the Napoleonic era. Let’s travel again.

We are in the Dominican Republic. It's Tuesday May 30, 1961. We crossed the wide, beautiful Dominican beaches and arrived at mile 9 on the road from Santo Domingo to San Cristobal. It's 9:45 pm, and we see the car where the powerful protégé of the United States, the great dictator Rafael Leonidas Trujillo, travels. At that moment, there is a planned ambush by a group of opponents that shoot with machine guns. Trrraa-ta-ta-ta-ta-ta-ta! We heard sixty different caliber bullets hitting the car. Trujillo died because of the rain of bullets; only seven of them killed him. Horrifying! Let’s go back to our time machine.

We return to Nicaragua. It's Friday September 21, 1956 at the Casa del Obrero in the city of León. There’s a party here! Very elegant, right? Everyone is dressed in their best clothes. People are dancing to the song "Caballo Negro" by Perez Prado. As agreed, the Nationalist Liberal Party again proclaimed Anastasio Somoza Garcia as their candidate. Somoza, newly rich, owner of the army, police, Congress, judicial power and party, feels undefeatable and dances very happily with his wife. When Somoza sits down with his wife after dancing, a known young man appears unexpectedly. He, without any hesitation or disgust, shoots the barrel of his gun in the large body of the president, who falls mortally wounded, just saying -Aahhh!- You hear the shots, and the clatter of guns are heard, and everyone leaves, running. That was the end of Somoza.

We’re coming back to the present. Let's review the lesson. You see that there is no such thing as eternity in power? Historically, each one of these leaders came to an end right in their best era. When they think they’re on top of the power, that they have everything under control, that they are absolute and invincible and that nobody can touch them, that’s when the end of their days seems to be at its closest. Any tyrannical leader who seeks at all costs to cling to power, anywhere in the world, ends up facing the consequences. In Nicaragua, we are also accustomed to assassination of leaders which leads to their collapse, especially when it seems that we are more subjected to a single will. I don’t say it, history says it. Should we expect these things to be repeated? Do you think that this government has learned the lesson of history? Most likely not. So, most probably, as we saw in our time travel, their end will come when they least expect it.


martes, 7 de enero de 2014

Viaje a través del tiempo


Viaje a través del tiempo

Por: Cristiana Guevara-Mena


Los dictadores tradicionales, tienen la pretensión de serlo eternamente. ¿Quién dice que las dictaduras son para siempre? ¿Quién dice que los poderes absolutos no terminan? ¿No me creen? Entonces, viajemos en la historia y montémonos en una máquina del tiempo para sobrevolar y conocer a los líderes absolutos más famosos de la humanidad. Seamos testigos del fin de su poder y del silencio de sus vidas. Aquí vamos.   

Volemos a los idus de marzo de la Roma antigua del año 44 A.C. Nos encontramos en el Senado, y están un grupo de senadores esperando conspirativamente al Cónsul Vitalicio Julio César. Este entra por la puerta principal muy seguro de sus victorias y lleno de majestuosidad, viene de conquistar el mundo conocido. En eso, vemos a un senador, conocido como Casca, que saca una daga y le corta de un tajo el cuello. Casca grita – ¡Socorro hermanos! – De repente, alrededor de sesenta senadores se lanzan contra el dictador y lo perforan a múltiples puñaladas. César, cegado por su propia sangre, tropieza y cae, y aún vivo ve a su hijastro Bruto, que con puñal en mano también se lanza encima hundiéndole el arma hasta el mango y César en agonía pregunta - ¿tú también, hijo mío? – mientras se cubre el rostro y cae indefenso en las escaleras bajas del pórtico. Este fue el fin del gran Julio César. ¿Dramático y sangriento, no? Abordemos nuevamente nuestra máquina del tiempo.

Trasladémonos al 18 de junio de 1815 en Waterloo, Bélgica. La última batalla de Napoleón Bonaparte. Vemos en el campo a miles de soldados franceses uniformados de pantalones blancos, botas negras hasta las rodillas, con chalecos azules con rojo de mangas largas y con fusiles de afiladas bayonetas luchando contra los ingleses, vestidos con su tradicional traje rojo y el mismo tipo de fusil. Escondámonos detrás de una loma para protegernos de las balas perdidas. ¡Esto es una masacre! Los soldados salen mutilados, y los pedazos de carne humana salen volando por los aires. ¡Hasta por aquí ha caído un pedazo de brazo! Nos hemos salpicado de sangre. Al final, los franceses son derrotados, y Napoleón, el que se creía invencible, fue apresado y humillado por los británicos, desterrado a la isla de Santa Elena, donde presuntamente fue envenenado. Esto marcó el fin de la era napoleónica. Volvamos a viajar.

Nos encontramos en la República Dominicana. Es martes 30 de mayo de 1961. Atravesamos las anchas y hermosas playas dominicanas y llegamos al kilómetro 9 en la carretera de Santo Domingo a San Cristóbal. Son las 9:45 de la noche y vemos el carro en el que viaja el todopoderoso y protegido de los Estados Unidos, Rafael Leónidas Trujillo, el gran dictador de ese país. En ese instante, hay una emboscada planificada por un grupo de opositores y lo ametrallan. ¡Trrraa-ta-ta-ta-ta-ta-tá! Oímos el ruido de sesenta de balas de diversos calibres impactando el carro. Trujillo murió porque de la lluvia de balas, sólo siete de ellas le causaron la muerte. ¡Qué horror! Regresemos a nuestra máquina del tiempo.

Estamos de vuelta en Nicaragua. Es viernes 21 de septiembre de 1956 en la Casa del Obrero en la ciudad de León. ¡Aquí hay una fiesta! ¿Qué elegancia, no? Todos están vestidos con sus mejores trajes. La gente está bailando la canción de “Caballo Negro” de Pérez Prado. Como acordado, el Partido Liberal Nacionalista proclamará nuevamente a Anastasio Somoza García como su candidato. Somoza, nuevo enriquecido, dueño del ejército, policía, congreso, poder judicial y partido, se siente inderrotable y baila muy contento con su mujer. Cuando Somoza sienta a su esposa luego de bailar, un joven conocido llega inesperadamente. Este sin ningún asco ni vacilación, le descarga el tambor de su pistola en el grueso cuerpo del presidente, quien cae herido de muerte diciendo únicamente. – ¡Aahhh! –  Se escuchan los gritos y tableteo de armas de fuego y todos salen corriendo. Ese fue el fin de Somoza.

Volvamos al presente. Revisemos la lección, ¿Ya ven que no existe tal cosa como la eternidad en el poder? Históricamente, cada uno de estos líderes ha llegado a su fin justo en su mejor época. Cuando se creen que están en la cima del poder, que lo tienen todo bajo control, que son absolutos e invencibles y que nadie los puede tocar, es cuando se asoma más de cerca el final de sus días. Aquél líder tirano que pretenda a toda costa aferrarse al poder, en cualquier parte del mundo, que se atenga a las consecuencias. En Nicaragua, también estamos acostumbrados al magnicidio que lleva al colapso de estos líderes, especialmente cuando pareciera estamos más sometidos a una sola voluntad. No lo digo yo, lo dice la historia. ¿Debemos esperar que se repitan esas cosas? ¿Creen que este gobierno habrá aprendido la lección de la historia? Lo más seguro es que no. Así, lo más probable, según lo visto en nuestro viaje en el tiempo, es que su fin llegue cuando menos se espere.

martes, 10 de diciembre de 2013

The feel of the Torovenado



The feel of the Torovenado

By: Cristiana Guevara-Mena
              

Several weeks ago, I did a field study on the Torovenado of Masaya, Nicaragua. I took a cell phone camera to take pictures, a voice recorder to interview citizens of Masaya – in this text they will be called "masayas" – and ten consent forms to conduct interviews in an authorized manner. Arriving in Masaya, I joined the colorful and noisy festival as an active observer to perform this study. It is valuable to mention that this research is conducted by someone like me who is not a native of that location, but of the capital, without completely ignoring the popular festival of Torovenado.

For those who are unfamiliar with this, the Torovenado in Spanish means “Bulldeer”, but it is not a rare animal with the head of bull and the body of a deer, or vice versa, which goes wandering around the streets of Masaya. No. It's a very traditional carnival masquerade of that area where people express social, political, and even religious problems, and personify them with masks, colorful costumes, and street displays of comedy. These so called "scenes", personalize the Monimbó indigenous traditions – the most indigenous, civically organized, and representative neighborhood of the indigenous communities in Masaya  – as well as the most painful realities of the current time satirizing the most abusive and humiliating act of power towards the people.

To the sound of the tuba, drums, and trumpets of the “chicheros” – a street band – I entered the carnival and took photos as it went. I saw, from one scene to the next: A priest surrounded by headless ghosts. Click. The city hall of Masaya, carrying the dengue death in a tank. Click. The railway, with rails included, that Doña Violeta stole from us. Click. A black sash called "Law 779," with a white skull painted on it, where men who did not sufficiently satisfy their wives were decapitated. Click. Several Rosario Murillo multimillionaires, representing the new homeland’s gaudy, blinding, nauseating colors. Click. Camila Ortega, the daughter of the presidential couple. Click. Cardinal Miguel Obando with a sign that says "Peace and Reconciliation”. Click. A wooden wagon in very bad condition, referring to the employment of the future "Christian, socialist, and solidarity" generations. Click.

I kept moving between people and dancing to the chicheros, and I saw Arnoldo Alemán and Doña Violeta kissing and embracing among masks. Over here, presidents! Click. A cardboard banner saying: "Take note of the voice of the people". Click. The anonymous fallen in the revolution. Click. A Monimbó old Indian Chief. Click. The “Gossipnews” of channel 10. Click. The sisters of "charity" from whom Mr. Montealegre stole their "alms" of half a million dollars. Smile! Click. A black coffin of the Nicaraguan Institute of Social Security (INSS), carried by the dead, with a sign that says "your money is INSSecure, your health is INSSecure, your old age is INSSecure”. Click. At the end of all these pictures, and many more, we see, of course, the celebrated San Jeronimo of Masaya. Click.

In the analysis of ten recorded interviews, I discovered that the masayas are people who proudly protect their ancestral traditions and culture. You can feel in their passionate, and sometimes choppy, conversation, the hatred and dissatisfaction they feel towards the government. I only found one case of acceptance and closeness. It shows that they feel hurt and violated by the offending lies of their political and social representatives. They feel that the Torovenado is the only permitted public space to challenge the power and say between the lines "we realize what you are doing, and we rub it in your face so that you don’t believe we’re stupid" without being attacked by the police or the army. They really are people who are aware of their indigenous identity and are willing to keep it anyway.

This carnival symbolizes the origin of our Nicaraguan cultural mix which we are very proud of. This resistance to the abuses of power is what characterizes the vast majority of the masayas. You can perceive in them that they are not afraid to challenge whoever is in power. They are sincere, direct, and enraged people, who historically have been the spark that ignites social uprisings. At the same time, there are an increasing number of citizens that are affected by the unfair and arbitrary changes of the insatiable power of the government. In the end, this street masquerade of social protest, is more effective than the poetry of poets, philosophers’ philosophies, and religious prayers. Let’s take note on that.


domingo, 8 de diciembre de 2013

El sentir del Torovenado



El sentir del Torovenado

Por: Cristiana Guevara-Mena
               

Hace varias semanas, hice un estudio de campo sobre el Torovenado de Masaya, Nicaragua. Llevé un celular con cámara para tomar fotos; una grabadora para entrevistar a los ciudadanos de Masaya – que en este texto llamaremos “masayas” –; y diez formularios de consentimiento para efectuar entrevistas de forma autorizada. Al llegar a Masaya, me incorporé al colorido y ruidoso festival como observadora activa para realizar este estudio. Tiene valor mencionar que esta investigación es realizada por alguien como yo que no es originaria de esa localidad, sino de la capital, sin desconocer totalmente la festividad popular del Torovenado.

Para los que no conocen, el Torovenado no es un animal raro de cabeza de toro y cuerpo de venado, o viceversa, que se anda paseando por las calles de Masaya. No. Es una mascarada carnavalesca muy tradicional de esa zona donde el pueblo manifiesta los problemas sociales, políticos, y hasta religiosos y los personifican con máscaras, disfraces coloridos y escenas de comedia ambulantes por las calles. Estos llamados “cuadros”, personalizan las tradiciones indígenas de Monimbó – el barrio más indígena, cívicamente organizado y representativo de las comunidades autóctonas de Masaya – al igual que las realidades más dolorosas del momento satirizando las acciones más abusivas y atropellantes del poder hacia el pueblo.

Al son de la tuba, los tambores, y las trompetas de los chicheros, entré en el carnaval y tomé fotos mientras avanzaba. Vi entre los cuadros, a un padre sin cabeza rodeado de ánimas. Click. A la alcaldía de Masaya cargando la muerte del dengue en un tanque. Click. El ferrocarril que Doña Violeta nos robó con todo y rieles. Click. Una guillotina negra llamada “Ley 779” con una calavera blanca pintada, donde la muerte decapita a los hombres que no satisfacen suficientemente a sus mujeres. Click. A varias Rosario Murillo multimillonarias representando los nuevos colores chillantes de la patria que ciegan y marean hasta las náuseas. Click. A Camila Ortega, hija de la pareja presidencial. Click. Al Cardenal Miguel Obando con un letrero que dice “Paz y Reconciliación”. Click. Una carreta de madera en muy mal estado, refiriéndose al empleo de las futuras generaciones “cristianas, socialistas y solidarias”. Click.

Seguí moviéndome entre la gente y bailando al son de los chicheros, y vi a Arnoldo Alemán y a Doña Violeta abrazados y besándose entre máscaras. ¡Por acá presidentes! Click. Una pancarta de cartón que dice: “Tome nota de la voz de la gente”. Click. El anónimo caído en la revolución. Click. Al cacique de antaño de Monimbó. Click. Al “Notichismoso” del canal 10. Click. A las hermanitas de “caridad” a quienes el señor Montealegre les robó la “limosnita” de medio millón de dólares. ¡Sonrían! Click. Un ataúd negro del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), cargado por la muerte, con un letrero que dice “INSSegura tu plata, INSSegura tu salud, INSSegura tu vejez”. Click. Al final de todos estos cuadros y muchos más, nos encontramos, naturalmente, al celebrado San Jerónimo de Masaya. Click.

En el análisis de diez entrevistas grabadas, descubrí que los masayas son gente que protegen con orgullo sus tradiciones y su cultura ancestral. Se siente en su conversación apasionada y a veces entrecortada, el desprecio y la inconformidad hacia el gobierno, aunque encontré sólo un caso de aceptación y cercanía. Demuestran que se sienten heridos y violentados por las mentiras ofensivas de sus representantes políticos y sociales. Hacen sentir que el Torovenado es el único espacio público permitido para desafiar al poder y decirle entre líneas “nos damos cuenta de lo que están haciendo, y se los enrostramos para que no crean que somos tontos” sin que los ataque la policía o el ejército. Son realmente, un pueblo orgulloso de su identidad indígena y están dispuestos a conservarla de cualquier manera.

Este carnaval simboliza el origen de nuestro mestizaje cultural nicaragüense del cual nos sentimos muy orgullosos. Esta resistencia a los atropellos del poder, es lo que caracteriza a la gran mayoría de los masayas. Se percibe en ellos que no le tienen miedo a retar a quien esté en el poder. Son un pueblo sincero, directo y enardecido, que históricamente ha sido la chispa que enciende las insurrecciones sociales. Igualmente, hay cada vez más ciudadanos afectados por los cambios injustos y arbitrarios de poder insaciable hechos por el gobierno. Al final, esta mascarada de calle como protesta social, es más efectiva que la poesía de los poetas, las filosofías de los filósofos, y las oraciones de los religiosos. Tomemos nota.


sábado, 28 de septiembre de 2013

Sor Juana Inés de la Cruz (English version)



Sor Juana Inés de la Cruz

By: Cristiana Guevara Mena


Sor Juana
is the flickering flame
At night of the viceroyalty’s stone
- José Emilio Pacheco

Did you know that the first true intellectual feminist, who also happened to be one of the greatest poets of our continent, was a Mexican? For those who do not know, Sor Juana Ines de la Cruz was known for her brilliance and contribution to Baroque literature, which she closed with a flourish, and was known as "The American Phoenix" and "The Tenth Muse". However, this article will not discuss her sonnets and quatrains. The intention is to show her courage and determination, which were ahead of her time. Why did she represent a threat to large areas of power of the society in which she lived? What is the example that she leaves for all women to follow?

Sor Juana Ines was a sharp poet who defied the religious and political authorities of her day with the weight of her pen. Let’s relocate ourselves in the seventeenth century, to Mexico's colonial era. She was the Hispanic woman in America who rebelled against an oppressive structure that wanted to limit and subjugate her. She confronted the pride and vanity of power that, as always, could not take criticism and was bothered by dissenting voices. Ironically, she was protected by the viceroy, but when he returned to Spain, she ended up at the mercy of the moral blackmail of her own religious brothers. This was the last stab to the heart that ended the life of the intellectual protest symbol of American women, long before any female symbol in the world.

It is said that in our society, machismo mistreats women in all the spaces we know, from domestic violence to wage inequality, and a long list of etceteras. Unfortunately, our culture teaches that women should put up with everything their husbands do because their husbands sustain them - something Sor Juana flatly rejected in her time - or that you need to “marry well" so you can have a good life. This retrograde and colonial mentality is in most women in our culture, from the most humble to the lady of the highest social spheres. Thus, how can we expect the Nicaraguans to create a revolution to free us from a dictatorship, if our women are the first to teach the subjugation and support abuse? If the woman does not convey the value of respect for herself, how do you expect her kids to do so when they face the world?

Women represent the center of the family and society. They share with men the authority and financial responsibility and education of their children. They are the engine of change in any society, for they receive the first impact of bad governance, social abandonment by the dictatorship, the impact of civil war, and lack of education and opportunities for their children. The idea is not to undo families, but to teach women that they do not need a man in order to think or to be autonomous.

We must understand that there will be no social revolution that is not based on women as the planters of freedom and true independence. The role of women goes far beyond being a home caretaker, child breeder, or diversion for men, as Sor Juana reflected in her work. She has the first responsibility of every social change because she transmits life and values ‌‌towards other human beings. She is capable of delivering an entire society from authoritarian submission by any government with the education she gives at home to her children, and the example she gives in her environment.


Sor Juana Ines de la Cruz teaches that women have the power to challenge political oppression with courage, talent, and with what they have at our fingertips, from a paper and pen to the care of an entire family. It’s not necessary to be nuns or live in a convent in the seventeenth century to bring change in our society. Let all of us women be part of a real social change based on the transmission of human values ‌‌to others, whether it is as mothers, professionals, or as great controversial writers like Sor Juana Ines de la Cruz.