martes, 29 de julio de 2014

Asfixia





Asfixia

Por: Cristiana Guevara-Mena

La asfixia se produce cuando deja de fluir oxígeno a los pulmones o bronquios por una obstrucción en la garganta o tráquea. Entre las causas de asfixia se encuentran el ahogamiento, el envenenamiento por gases, estrangulación, entre otras razones. Cuando hablamos de Nicaragua, no necesariamente nos referimos a la falta de aire que respiramos por nuestras narices, sino a la vida que cada vez está siendo más estrangulada por los altos costos vulgarmente impagables de autocensura, miedo, degradación moral, miseria, que van más allá de lo económico. Hay tanta escasez de todo lo indispensable que hasta al presente texto le faltan espacios. ¡Es un horror! Esta asfixia nos ataca a todos sin excepción en este país, desde el ciudadano más sencillo hasta las altas cúpulas del gobierno. Incluso a las instituciones de la iglesia y la empresa privada. El gobierno cada vez más nos bombardea de propaganda mediocre para maquillar la seria crisis de su mezcla ridícula de gobierno-partido-Estado. No tienen otra salida más que aferrarse al poder poniendo a sus perros incondicionales en las instituciones-botín-de-guerra que tenemos porque de otra manera su poder es insostenible. A falta del suministro de petróleo venezolano ya casi inexistente, se han tenido que inventar la ilusión de un canal interoceánico para justificar cualquier tipo de estafa y enormes cantidades de malversación de fondos para sostener el poco poder que tienen. La plata se nos acaba a todos y gritamos de desesperación porque nos estamos hundiendo en el fango como arena movediza. Si nos movemos nos hundimos más rápido, y si no nos movemos nos hundimos igual. Llegaremos al punto de estar completamente bajo tierra. Si tenemos suerte, solamente las yemas de los dedos índice y medio estarán en la superficie de la tierra dándoles el sol. Ya ni levantar la nariz para respirar será suficiente porque el espacio de ese aire se está reduciendo. La iglesia católica está encerrada en su propio marco de cuarenta por treinta centímetros colgados en la pared. Están pintados, casi inmóviles, atorados en ese lienzo que pinta un altar de sacerdotes con sotanas coloridas que ahora estrena el color rojo. La incapacidad o falta de intención de hacer algo por el pueblo además de lucir sus colores como retrato, poco a poco los está matando de asfixia. Luego que no se quejen por la pérdida de feligreses a causa de su falta de credibilidad y valentía frontal. Ese complejo de santidad acudiendo a sus “buenos hijos” no les servirá de mucho. A ellos tampoco los perdona la asfixia. En el chiquero de la empresa privada hay una manada de cerdos con hambre insaciable de dinero sin importarles de dónde viene, si el dinero es sucio, lleno de sangre o a costilla de quien sea. Ellos comen cualquier cosa que huela a dinero. Encerrados en su chiquero, cada vez más se sienten apretados por el engorde insaciable de sus panzas y de sus cuentas de banco. Al final el espacio para respirar no les interesa, ni quienes se ahoguen. Si están pegados unos contra otros sin poder moverse da igual con tal que sus panzas sigan en la tarea del engorde. Los periodistas, medios de comunicación, al menos los pocos decentes que quedan – si es que quedan – se les reducen los espacios de libre expresión. El gobierno es dueño de casi todos los medios, o si no, son dueños de un porcentaje de las acciones que limita la intensidad de la voz opositora. ¿Cómo hacen para sobrevivir con tan poco oxígeno mental? ¿Será que todavía estén vivos con una cuerda tan apretada al cuello? Están al borde de ser desnucados. Ya no se puede ver la diferencia entre los censurados a la fuerza o los autocensurados por intimidación. No olvidemos a la gran mayoría de la población huérfana y desamparada de representación auténtica. Ya no se puede estirar más como hule el salario mínimo para que no apriete tanto la barriga. El costo del bocado de comida está por los cielos y la mente no te da para pensar en conceptos tan bonitos como “ciudadanía” o “derechos humanos”. ¿Cómo se come eso? Lamentablemente eso no alimenta a cinco hijos de una madre soltera. Y a esta escritora sin importancia, cada vez más se le reducen los espacios para publicar sus ideas que a pesar de todo logra teclear en una máquina de escribir portátil caída en el desuso contemporáneo. Hay algunos casos en que los apretaron tanto que explotaron como espinilla y salieron volando a distintos países extranjeros porque ya no pudieron más con tanta escasez.  La vida se nos va y forzamos el aliento como con ataque de asma. Se nos está yendo el oxígeno, nos ahogamos todos por igual sin ninguna excepción. Y usted apreciado lector, ¿logró respirar al leer este texto? Sentimos que la arena y el fango nos están llegando a los hombros. Ni siquiera este escrito tiene separación de párrafos, ¡ya no hay espacios en ningún sitio! ¡No tenemos ni aire para gritar de desesperación! ¿Hasta cuándo seguiremos viviendo de esta manera? ¿Qué más tiene que suceder para que reaccionemos y cambiemos nuestra realidad? ¿Por qué tenemos que soportar tanta desgracia? Estamos hasta las narices. Es la hora de la verdad, nos hundimos, a respirar profundo a la cuenta de tres… uno, dos, tres, ¡ijjjgh!

lunes, 31 de marzo de 2014

Ode to Venezuela


Ode to Venezuela

By: Cristiana Guevara-Mena


The brotherhood between Nicaragua and Venezuela unfolds from the heat of the tropics, to the natural beauties in their Margarita and Corn Islands. In the mountains of the Andes and fire line of our volcanoes. As well as the wonders of Salto Ángel and Ometepe. We share the warmth of our people and the same heritage of the Spanish colony. We live the same culture, language, and even the use of “vos” spoken in Maracaibo of the Zulia State as well as throughout Nicaragua. We are warm, friendly, and naturally welcoming people. With these features, among many others, it is impossible for us not to come together.

Our fraternity, goes far beyond geographical differences. We have been associated for a very long time. There was a time when our indigenous people reached lands to what is now Venezuela, which is possibly the reason we share the same way of talking in certain Venezuelan regions, most likely caused by that indigenous Central American influence that managed to mix in the south.

Let us remember the not so old political relations from the late nineties to this day. The recently deceased Venezuelan President, Hugo Chavez, kept very close political relations with the de facto president of Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra. What happens today, Venezuelan brothers, is not pleasant for the democratic Nicaraguans. It should be mentioned that this gentleman's interference in our country was disrespectful and arrogant. The misfortune that we had from the last spurious national election, opened the doors so widely to this Venezuelan sir that he became to feel even mightier than in his own home. He gave speeches to the Nicaraguan population as if he were in Miraflores, as if Nicaragua were an extension of Venezuela. The bad taste that this Venezuelan sir left us cannot be cleansed in this generation.

Dear fellow Venezuelans, there are so many things that unite us that it is impossible for us not to sympathize with your struggle for freedom. We, like you, also suffer a dictatorship. We live with the same fear and the same repression, poverty, violence, delay, false propaganda bombing, lack of opportunities for the youth, unemployment, media censorship, stealing the people's money, and a long list of et cetera’s. The model is the same, except that Venezuelan oil generates so much currency that it calls the attention of the international community, and also represents a bargaining chip for the complacent and complicit silence of almost all states of the Americas.

The things that bring us together and empathize us with your struggle for peace go beyond sympathy or belief in democracy. It is rather about a shared deep wound. We also feel your pain. To us Nicaraguans, the homeland hurts as much as it hurts you. We feel robbed, insulted, and abused by a lying, oppressive dictatorship. In Nicaragua, we know now very well the taste of repression, theft of opportunities, and submission to the will of the dictator. It is true that this process of freedom involves a lot of bloodshed, wounded, killed, prisoners, weeping, and mourning. We already lived it once, and we still haven’t finished recovering from that fracture. However, we are confident that by the end of so much suffering you will see the light and be free. When this is over, the dictatorship and abuse of Chavez will be nothing but a nightmare from which you woke up, and will no longer have significance in your lives but in the history books.

From our little country we send you strength, faith and hope. We accompany you in your fight even at a distance. Although we cannot be present in your land, you can count on our prayers, moral support, and especially the spreading of social awareness of your situation to the world. Venezuelan brothers, your people represent for us an example to follow and a promise to perform. Your strength teaches us that these dictatorships of poverty and human misery have an end. You show us that the organization, firmness and vigor of a people can end the oppressive authoritarianism. You have become the spark that would ignite the fire of a Latin American spring that will free the peoples of similar dictatorships.

It’s imperative that your struggle for freedom and peace continues. Push on, don’t give up. Daylight is soon to come and the storm will be nothing but a bad memory. The voice of the Venezuelan people will overcome. Today and tomorrow we'll sing with you "Glory to the brave people which shook off the yoke, the law respecting the virtue and honor...” with the hope that tomorrow you will join us with "Hail to thee Nicaragua in your soil, the voice of the cannon no longer roars..."


domingo, 23 de marzo de 2014

Oda a Venezuela



Oda a Venezuela

Por: Cristiana Guevara-Mena



La hermandad entre Nicaragua y Venezuela se manifiesta desde el calor de los trópicos, las bellezas naturales en sus islas Margarita y Corn Island. En las montañas de los Andes y nuestra línea de fuego de volcanes. Al igual que maravillas de Salto Ángel y Ometepe. Compartimos el calor humano de sus pueblos y la misma herencia de la colonia española. Vivimos la misma cultura, lenguaje, hasta el “voseo” del hablado usado en Maracaibo en el Estado de Zulia y en toda Nicaragua. Somos gente calurosa, amistosa y naturalmente acogedoras. Con estas características entre tantas otras es imposible no hermanarnos.

Nuestra fraternidad, va mucho más allá de las diferencias geográficas. Hemos estado relacionados desde hace muchísimo tiempo. Hubo un momento en la historia, que nuestros indígenas llegaron hasta territorio hoy de Venezuela, que posiblemente sea esa la razón por la que compartimos la misma forma de hablar con ciertas regiones venezolanas a causa de esa influencia indígena centroamericana que se logró mezclar en el sur.

Recordemos las relaciones políticas no tan antiguas, desde los finales de los noventa hasta la fecha, el presidente venezolano recientemente difunto, Hugo Chávez Frías, mantuvo relaciones políticas muy cercanas con el presidente de facto de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra. Lo que hoy les sucede, hermanos venezolanos, no es nada agradable para los nicaragüenses democráticos. Cabe mencionar que la injerencia de este señor en nuestro país fue irrespetuosa y arrogante. La desdicha que nos tocó de la espuria elección nacional pasada, le abrió las puertas tan ampliamente al señor venezolano, que se llegó a sentir hasta mejor que en su propia casa. Daba discursos a la población nicaragüense como si estuviera en  Miraflores, como si Nicaragua fuera una extensión de Venezuela. El mal sabor que  nos dejó el señor venezolano no se limpiara en esta generación.

Queridos conciudadanos venezolanos, son tantas cosas las que nos unen que es imposible no solidarizarnos con su lucha por la libertad. Nosotros, al igual que ustedes, también sufrimos una dictadura. Vivimos con el mismo miedo y la misma represión, pobreza, violencia, retraso, bombardeo de propaganda falsa, falta de oportunidades para los jóvenes, desempleo, censura mediática, robo del dinero del pueblo y una larga lista de etcéteras. El modelo es el mismo, con la diferencia del petróleo venezolano que genera tantas divisas que llama tanto la atención a la comunidad internacional, y que además representa moneda de cambio para el silencio complaciente y cómplice de casi todos los Estados del hemisferio americano.

Las razones que nos unen y nos solidarizan en su batalla por la paz van mucho más allá de la simpatía o la creencia en la democracia. Se trata más bien, de una herida profunda compartida. Nosotros también sentimos su dolor. A los nicaragüenses nos duele la patria al igual que ustedes. La sentimos robada, ultrajada y abusada por una dictadura mentirosa y  opresiva. Ahora en Nicaragua conocemos muy bien el sabor de la represión, el robo de oportunidades y el sometimiento a la voluntad del dictador de turno. Es cierto que este proceso de libertad conlleva mucha sangre, heridos, muertos, cárceles, llantos y duelo. Nosotros ya lo vivimos una vez, y aún no nos terminamos de recuperar de esa fractura. Sin embargo, tenemos la certeza que al final de tanto sufrimiento ustedes verán la luz y serán libres. Cuando esto termine, la dictadura y el maltrato del chavismo no serán más que una pesadilla del cual se despertaron y no tendrá más trascendencia en sus vidas que en los libros de historia.

Desde nuestro paisito les mandamos fuerzas, fe y esperanza. Los acompañamos en su lucha aunque sea a la distancia. Pese que no podamos estar presentes en su tierra, cuenten con nuestras oraciones, apoyo moral, y sobre todo difusión de conciencia social de su situación al mundo. Hermanos venezolanos, su pueblo representa para nosotros un ejemplo a seguir y una promesa a realizar. Su fuerza nos enseña que estas dictaduras de pobreza y miseria humana tienen un fin. Nos muestran que la organización, firmeza  y el vigor de un pueblo pueden ponerle fin al autoritarismo opresivo. Se han convertido en la chispa que encendería el fuego de una primavera latinoamericana que liberará a los pueblos de dictaduras similares.

Es preciso que su lucha por la libertad y la paz siga. Adelante, no se den por vencidos. La luz del día pronto llegará y la tormenta no será más que un mal recuerdo. La voz del pueblo venezolano vencerá. Hoy y mañana cantaremos con ustedes “Gloria al bravo pueblo que el yugo lanzó, la ley respetando la virtud y honor…” con la esperanza que mañana nos acompañen con “Salve a ti Nicaragua en tu suelo, ya no ruge la voz del cañón…”


lunes, 17 de febrero de 2014

Coffee with Obama


Coffee with Obama

By: Cristiana Guevara-Mena


Sometimes the desire for democracy and anxieties that we live every day, make us dream, and in my dreams and sleepless nights, I had invited the President of the United States to have coffee in our city of León. President Obama finally accepted my invitation for coffee and chat a little with me, it was hard for him to accept coming to Nicaragua since he has a very tight schedule, naturally. So I decided that the best place to take him is the restaurant El Sesteo to have a good coffee there in front of our old and imposing cathedral. For us Nicaraguans, the social importance of this drink is undeniable.

We sat in one of the narrow tables outside facing the central park and the monumental cathedral of León. We were approached by a waiter. Good afternoon, would you like something to drink? Yes, bring us two American coffees; we must give a good impression to the nationality of the guest. Would you like one Mr. President? Yes, I'd like to try it. You must know that this coffee is brought from the best coffee plantation of Matagalpa, the best area in the north to plant coffee. Our coffees arrive ten minutes. Thank you very much. Feel the gentle aroma of the coffee smoke planted and harvested by our farmers. Mmm ... how pleasant.

I guess you must be asking yourself in surprise why I'm inviting you for coffee. Yes, it certainly surprises me. The truth is, that we the vast majority of Nicaraguans are the ones who are surprised with your decisions of foreign policy towards Nicaragua. Oh Really? Well, it's not news to me that foreign countries complain about my administration or any American government, I am not meant to be liked around the world, I have the burden of my country and other responsibilities. I understand that you have many responsibilities, but things that your government has wrongly done to Nicaragua, have compromised the freedom and peace of our people without you seeming to realize it. And with that I'm giving you the benefit of the doubt. Explain please. Of course I’ll explain.

On May fourth two thousand thirteen, you came to Central America, particularly to Costa Rica, to meet with all the presidents of the isthmus. Yes, I remember, I came with my wife. I dare to ask, how does it occur to you, apparent symbol of democracy, to sit and drink tea in open camaraderie with a tyrant like Ortega, when you are head of state of the country that says to represent the values ​​of freedom and rule of law? Doesn’t the liberty, as our Ruben Dario says, raise her torch in New York? Or does this monument have no significance to you? Didn’t you know in advance with whom you were sitting with to eat? Well, first are the interests of my country. What am I supposed to do? It is not my responsibility to solve your internal problems. That’s too much to ask! Yes, of course it's our responsibility! But in your case, rather than diplomacy, Mr. President, it’s complicity with the dictatorship. Do you not see it?

Another thing, how is it that your brilliant secretary Kerry sees tyranny and politicization of the prosecutor, judicial power, police, and media monopoly in Ukraine and doesn’t see it here? *cough cough* what are you talking about, miss? Don’t choke on the coffee, Mr. President; I do not want to cause you any indigestion with my questions. That is, he denounces the government of Kiev, probably due to the conflict of interest that you have with Europe against Russia, but in Nicaragua you don't give a damn! We're supposed to be a friend and nearby country. Is there a double language, or perhaps a double standard? And if there is, is this the new version of American democracy? Waiter, bring a glass of water please, the president is choking!

*Breathing and clarifying voice*. Well, what happens is that in Ukraine they are manifesting and are coming out to the streets, so my vice - president pronounces himself. If the dictatorship affects you so much, then why don’t you take the streets? Why don’t you rise as people? From the outside it seems you are very happy, because they change the constitution and sell the country on you, force you to self-sensor in front of your noses, you get physically and morally trampled, and the people, very well thank you. My government does not have to lead a domesticated opposition of a people who seem to not know or exercise their rights. Or do you even want that done for you? It seems that you want democracy served on a silver platter without any effort. You do your part, and we will support.

I see, so it is for two reasons that the U.S. moves, money and blood. With all due respect, Mr. President, but you have the complex of vampires. Don’t forget that ironically, Mr. President, you embody the Anglo-Saxon culture of the north that we know very well as brutal, ambitious, full of greed, and with an unquenchable thirst for money and power. You represent the insatiable consumer culture, no wonder your government only sees oil when interested in the world around it, and only turns to see if there are rivers of blood because it draws the attention of the media that may affect your electorate. That’s disgusting, sir. Now the coffee is going to make me sick.

Don’t have an indigestion, miss, but with all due respect, you also represent the lazy political culture of Nicaragua, barking and wanting everything served, it seems that you are asking me to rescue you. No, no, no. Don’t get confused, Mr. President, it’s not that we want it all served, what happens is that this government is responsible for terrorizing the people, prostituting the heads of the opposition, and on top of that, sitting to drink tea with the U.S. government! We feel betrayed! But you're right; it is us who must solve our problem, this time we're not going to rely on the U.S. government as we did in 1990 when the UNO won. In the end that government was a disaster. I admit it. So the change must be authentic from the bases. We see that we cannot count on you. Besides, whenever you get into our affairs just like former President Carter, who threw us to the wolves, you leave us worse than we were before. You don’t even know how to help right! You are clumsy. Pretty soon is time to go. Waiter, can we have the check, please?

Don’t bother, Mr. President, I invite. In the end, this is my country and you are my guest. You have a beautiful cathedral in León. Thank you, we admire your Statue of Liberty and Mount Rushmore, where the faces of the fathers of democracy are carved. Before we go, let me read you a part of the poem by Rubén Darío called Ode to Roosevelt, it was written in 1904. I hear you. Be careful. Spanish America lives! / There are a thousand cubs let loose in the Spanish León. / it will be needed, Roosevelt, to be God himself / the terrible Rifleman and strong Hunter, / to have us in your iron claws. / And, although you count with everything you lack one thing: God! I do not know how to respond to that. Do not answer anything, Mr. President; just have it ringing in your head. Let’s leave in peace. Let’s admire the esoteric colors of our permanent faded lights, and our fireworks in the sky Fourth of July style, in the land of Sandino, with dances and songs of our gigantona. I wake up, and this is how an innocuous and shameful interview ends.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Un café con Obama


Un café con Obama

Por: Cristiana Guevara-Mena


A veces el deseo de democracia y las angustias que a diario vivimos, nos hace soñar y entre mis ensueños y noches de insomnio, había invitado al Presidente de los Estados Unidos a tomar un café en nuestra ciudad de León.  El presidente Obama por fin aceptó mi invitación a tomarse un café y platicar un rato conmigo, fue difícil que aceptara venir a Nicaragua puesto que naturalmente tiene una agenda apretadísima. Así que decidí que el mejor lugar para llevarlo es el restaurante El Sesteo, para ahí tomarnos un buen café frente a nuestra vieja e imponente catedral. Pues para nosotros los nicaragüenses la importancia social de esta bebida es innegable.

Nos sentamos en una de las angostas mesas de afuera de cara al parque central y a la monumental catedral de León. Se nos acerca un mesero, Buenas tardes, ¿desean algo de tomar? Sí, tráiganos dos cafés americanos, hay que quedar bien con la nacionalidad del invitado. ¿Le gustaría señor presidente? Sí, claro, me gustaría probarlo. Sepa que este café es traído de los mejores cafetales de Matagalpa, la mejor zona del norte del país para sembrar café. Llegan nuestros cafés a los diez minutos. Muchas gracias. Sienta el aroma suave del humo del café sembrado y cosechado por nuestros campesinos. Uhm… qué placentero.

Supongo que usted se preguntará con sorpresa por qué lo estoy invitando a un café. Sí, desde luego que me sorprende. La verdad, es que los sorprendidos somos la gran mayoría de nicaragüenses con sus decisiones de política exterior hacia Nicaragua. ¿Ah sí? Bueno, no es ninguna novedad que los países extranjeros se quejen de mi gobierno, o de cualquier gobierno americano, tampoco estoy para caerle bien a todo el mundo, yo tengo la carga de mi país y otras responsabilidades. Entiendo que usted tenga muchas responsabilidades, pero las cosas que su gobierno desacertadamente ha hecho hacia Nicaragua, han comprometido la libertad y la paz de nuestro pueblo sin que usted parezca darse cuenta. Y eso que estoy dándole a usted el beneficio de la duda. Explíqueme por favor. Claro que le explico.

El cuatro de mayo del año dos mil trece, usted vino a Centroamérica, en particular a Costa Rica, a reunirse con todos los presidentes del istmo. Sí, me acuerdo, vine con mi esposa. Me atrevo a preguntarle, ¿cómo se le ocurre a usted, supuesto símbolo de la democracia, sentarse a tomar té en abierta camaradería con un tirano como Ortega, cuando usted es jefe de Estado que dice representa los valores de libertad y Estado de derecho? ¿No se supone que la libertad, como dice nuestro Rubén Darío, levanta su antorcha en Nueva York? ¿O no tiene ese monumento ninguna significación para usted? ¿Acaso no sabía de antemano con quiénes se sentaba a comer? Bueno, primero son los intereses de mi país. ¿Y qué se supone que debo hacer? No es responsabilidad mía resolver sus problemas internos. ¡Es el colmo que hasta eso me pidan! Sí, ¡claro que es nuestra exclusiva responsabilidad! Pero en su caso, más que diplomacia, señor presidente, es complicidad con la dictadura. ¿No lo ve?

Otra cosa, ¿cómo es que su brillante secretario Kerry ve en Ucrania tiranía y politización del poder Fiscal, Judicial, policía y monopolio de medios de comunicación y no lo ve por aquí? *tos tos* ¿De qué habla usted, señorita? No se me ahogue con el café, señor presidente, no quiero causarle ninguna indigestión con mis preguntas. Es decir, denuncia al gobierno de Kiev, seguramente por el conflicto de intereses que con Europa tienen frente a Rusia, ¡pero en Nicaragua le importa un bledo! Se supone que somos país amigo, cercano. ¿Será que hay doble lenguaje, o quizá doble moral? Y si la hay, ¿es esa es la nueva versión de la democracia americana? ¡Muchacho, traiga un vaso de agua por favor, se nos ahoga el presidente!

*Respirando y aclarando la voz*. Bueno, lo que pasa es que en Ucrania se están manifestando y están saliendo a las calles, por eso mi vice-presidente se pronuncia. Si tanto les afecta la dictadura, entonces, ¿por qué no salen a las calles? ¿Por qué no se levantan como pueblo? Desde afuera parece que están muy contentos, porque les cambian la constitución, les venden el país, los obligan a autocensura en sus narices, los atropellan física y moralmente y el pueblo, muy bien gracias. Mi gobierno no tiene por qué liderar una oposición de un pueblo domesticado que no quiere conocer ni ejercer sus derechos. ¿O hasta eso quieren que hagamos por ustedes? Pareciera que quieren la democracia servida en bandeja de plata sin ningún esfuerzo. Hagan ustedes su parte, y nosotros apoyaremos.

Ya veo, entonces es por dos razones que se mueven los Estados Unidos, por dinero y por sangre. Con todo respeto, señor presidente, pero tienen complejo de vampiros. No olvide que irónicamente, señor presidente, usted encarna la cultura anglosajona del norte, que nosotros conocemos muy bien como atropellante, brutal, ambiciosa, llena de codicia y con sed de dinero y poder. Usted representa la cultura consumista insaciable, con razón su gobierno no se fija más que en petróleo a la hora de interesarse del mundo que lo rodea, y sólo voltean a ver cuando hay ríos de sangre porque llama la atención de los medios que pueden afectar su electorado. Qué asco señor. Hasta me va a hacer daño el café.

No se indigeste, señorita, pero con todo respeto, usted también representa la cultura política perezosa de Nicaragua, que ladran y todo lo quieren servido, pareciera que me está pidiendo que los rescate. No, no, no. No se confunda, señor presidente, no es que queremos todo servido, lo que pasa es que éste gobierno se ha encargado aterrorizar al pueblo, prostituir las cúpulas opositoras, y encima, ¡se sienta a tomar té con el gobierno de Estados Unidos! ¡Nos sentimos traicionados! Pero tiene razón, somos nosotros los que debemos resolver nuestro problema, esta vez no nos vamos a arrecostar en el gobierno de Estados Unidos como lo hicimos en 1990 cuando ganó la UNO. Al final ese gobierno fue un desastre. Lo reconozco. Por eso el cambio debe ser auténtico desde las bases. Ya vemos que con ustedes no contamos. Además, cada vez que ustedes se meten en nuestros asuntos como su Presidente anterior Carter, que nos tiró a los lobos, nos dejan peor que a como estábamos. ¡No saben ni ayudar bien! Son unos torpes. Ya pronto es hora de irnos. Muchacho, ¿nos trae la cuenta, por favor?

No se moleste, señor presidente, yo invito. Al final, esté es mi país y usted es mi invitado. Ustedes tienen una hermosa catedral en León. Gracias, nosotros admiramos su estatua de la libertad y el Monte Rushmore, donde tienen talladas las caras de los padres de la democracia. Antes que nos vayamos, quisiera leerle una parte del poema de Rubén Darío llamado Oda a Roosevelt, fue escrito en 1904. La escucho. Tened cuidado. ¡Vive la América española! / Hay mil cachorros sueltos del León Español. / Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo, / el Riflero terrible y el fuerte Cazador, / para poder tenernos en vuestras férreas garras. / Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios! No sé qué responder a eso. No responda nada, señor presidente, sólo lléveselo resonando en su cabeza. Vámonos en paz. Admiremos los colores esotéricos de nuestras luces permanentes y de nuestros desteñidos fuegos pirotécnicos en el cielo al estilo cuatro de julio, en la tierra de Sandino, junto a los bailes y las coplas de nuestra gigantona. Me despierto, y así termina una inocua y penosa entrevista.



lunes, 20 de enero de 2014

Travel through time


Travel through time

By: Cristiana Guevara Mena

Traditional dictators claim to be forever. Who says that dictatorships are forever? Who says that absolute powers don’t end? Don’t believe me? Then, let’s get on a time machine, travel through history, and meet the most famous absolutist leaders of humanity. Let us be witnesses to the end of their power and the silencing of their lives. Here we go.

Let's fly to the Ides of March of ancient Rome from 44 BC. We are in the Senate, and a group of senators are waiting conspiratorially for the Lifelong Consul Julius Caesar. He walks through the front door, very sure of his victories and full of majesty from conquering the known world. In that, we see a senator, named Casca that takes out a knife and cuts a slit on his neck. Casca screams: - Help brothers! - Suddenly, about sixty senators throw themselves against the dictator and drill multiple stab wounds. Caesar, blinded by his own blood, trips and falls, and still alive sees his stepson Brutus who, with a knife in hand, also throws himself forward, sinking his weapon to the handle. Caesar, in agony, asks – You too, my son? - While covering his face, he falls helplessly on the low porch stairs. This was the end of the great Julius Caesar. Bloody and dramatic, right? Let us ride our time machine again.

Let’s move to June 18, 1815 in Waterloo, Belgium. We’re in the last battle of Napoleon Bonaparte. In the field we see thousands of French soldiers in uniform of white pants, black high boots to the knee, blue and red jackets with long sleeves, and rifles with sharp bayonets, fighting against the English, dressed in their traditional red suit with the same type of rifle. Let’s hide behind a hill to protect ourselves from stray bullets. This is a slaughter! Soldiers are mutilated, and pieces of human flesh go flying through the air. A piece of arm has dropped all the way here! We are splashed with blood. In the end, the French were defeated, and Napoleon, who believed he was invincible, was arrested and humiliated by the British, and was exiled to the island of St. Helena where he was allegedly poisoned. This marked the end of the Napoleonic era. Let’s travel again.

We are in the Dominican Republic. It's Tuesday May 30, 1961. We crossed the wide, beautiful Dominican beaches and arrived at mile 9 on the road from Santo Domingo to San Cristobal. It's 9:45 pm, and we see the car where the powerful protégé of the United States, the great dictator Rafael Leonidas Trujillo, travels. At that moment, there is a planned ambush by a group of opponents that shoot with machine guns. Trrraa-ta-ta-ta-ta-ta-ta! We heard sixty different caliber bullets hitting the car. Trujillo died because of the rain of bullets; only seven of them killed him. Horrifying! Let’s go back to our time machine.

We return to Nicaragua. It's Friday September 21, 1956 at the Casa del Obrero in the city of León. There’s a party here! Very elegant, right? Everyone is dressed in their best clothes. People are dancing to the song "Caballo Negro" by Perez Prado. As agreed, the Nationalist Liberal Party again proclaimed Anastasio Somoza Garcia as their candidate. Somoza, newly rich, owner of the army, police, Congress, judicial power and party, feels undefeatable and dances very happily with his wife. When Somoza sits down with his wife after dancing, a known young man appears unexpectedly. He, without any hesitation or disgust, shoots the barrel of his gun in the large body of the president, who falls mortally wounded, just saying -Aahhh!- You hear the shots, and the clatter of guns are heard, and everyone leaves, running. That was the end of Somoza.

We’re coming back to the present. Let's review the lesson. You see that there is no such thing as eternity in power? Historically, each one of these leaders came to an end right in their best era. When they think they’re on top of the power, that they have everything under control, that they are absolute and invincible and that nobody can touch them, that’s when the end of their days seems to be at its closest. Any tyrannical leader who seeks at all costs to cling to power, anywhere in the world, ends up facing the consequences. In Nicaragua, we are also accustomed to assassination of leaders which leads to their collapse, especially when it seems that we are more subjected to a single will. I don’t say it, history says it. Should we expect these things to be repeated? Do you think that this government has learned the lesson of history? Most likely not. So, most probably, as we saw in our time travel, their end will come when they least expect it.


martes, 7 de enero de 2014

Viaje a través del tiempo


Viaje a través del tiempo

Por: Cristiana Guevara-Mena


Los dictadores tradicionales, tienen la pretensión de serlo eternamente. ¿Quién dice que las dictaduras son para siempre? ¿Quién dice que los poderes absolutos no terminan? ¿No me creen? Entonces, viajemos en la historia y montémonos en una máquina del tiempo para sobrevolar y conocer a los líderes absolutos más famosos de la humanidad. Seamos testigos del fin de su poder y del silencio de sus vidas. Aquí vamos.   

Volemos a los idus de marzo de la Roma antigua del año 44 A.C. Nos encontramos en el Senado, y están un grupo de senadores esperando conspirativamente al Cónsul Vitalicio Julio César. Este entra por la puerta principal muy seguro de sus victorias y lleno de majestuosidad, viene de conquistar el mundo conocido. En eso, vemos a un senador, conocido como Casca, que saca una daga y le corta de un tajo el cuello. Casca grita – ¡Socorro hermanos! – De repente, alrededor de sesenta senadores se lanzan contra el dictador y lo perforan a múltiples puñaladas. César, cegado por su propia sangre, tropieza y cae, y aún vivo ve a su hijastro Bruto, que con puñal en mano también se lanza encima hundiéndole el arma hasta el mango y César en agonía pregunta - ¿tú también, hijo mío? – mientras se cubre el rostro y cae indefenso en las escaleras bajas del pórtico. Este fue el fin del gran Julio César. ¿Dramático y sangriento, no? Abordemos nuevamente nuestra máquina del tiempo.

Trasladémonos al 18 de junio de 1815 en Waterloo, Bélgica. La última batalla de Napoleón Bonaparte. Vemos en el campo a miles de soldados franceses uniformados de pantalones blancos, botas negras hasta las rodillas, con chalecos azules con rojo de mangas largas y con fusiles de afiladas bayonetas luchando contra los ingleses, vestidos con su tradicional traje rojo y el mismo tipo de fusil. Escondámonos detrás de una loma para protegernos de las balas perdidas. ¡Esto es una masacre! Los soldados salen mutilados, y los pedazos de carne humana salen volando por los aires. ¡Hasta por aquí ha caído un pedazo de brazo! Nos hemos salpicado de sangre. Al final, los franceses son derrotados, y Napoleón, el que se creía invencible, fue apresado y humillado por los británicos, desterrado a la isla de Santa Elena, donde presuntamente fue envenenado. Esto marcó el fin de la era napoleónica. Volvamos a viajar.

Nos encontramos en la República Dominicana. Es martes 30 de mayo de 1961. Atravesamos las anchas y hermosas playas dominicanas y llegamos al kilómetro 9 en la carretera de Santo Domingo a San Cristóbal. Son las 9:45 de la noche y vemos el carro en el que viaja el todopoderoso y protegido de los Estados Unidos, Rafael Leónidas Trujillo, el gran dictador de ese país. En ese instante, hay una emboscada planificada por un grupo de opositores y lo ametrallan. ¡Trrraa-ta-ta-ta-ta-ta-tá! Oímos el ruido de sesenta de balas de diversos calibres impactando el carro. Trujillo murió porque de la lluvia de balas, sólo siete de ellas le causaron la muerte. ¡Qué horror! Regresemos a nuestra máquina del tiempo.

Estamos de vuelta en Nicaragua. Es viernes 21 de septiembre de 1956 en la Casa del Obrero en la ciudad de León. ¡Aquí hay una fiesta! ¿Qué elegancia, no? Todos están vestidos con sus mejores trajes. La gente está bailando la canción de “Caballo Negro” de Pérez Prado. Como acordado, el Partido Liberal Nacionalista proclamará nuevamente a Anastasio Somoza García como su candidato. Somoza, nuevo enriquecido, dueño del ejército, policía, congreso, poder judicial y partido, se siente inderrotable y baila muy contento con su mujer. Cuando Somoza sienta a su esposa luego de bailar, un joven conocido llega inesperadamente. Este sin ningún asco ni vacilación, le descarga el tambor de su pistola en el grueso cuerpo del presidente, quien cae herido de muerte diciendo únicamente. – ¡Aahhh! –  Se escuchan los gritos y tableteo de armas de fuego y todos salen corriendo. Ese fue el fin de Somoza.

Volvamos al presente. Revisemos la lección, ¿Ya ven que no existe tal cosa como la eternidad en el poder? Históricamente, cada uno de estos líderes ha llegado a su fin justo en su mejor época. Cuando se creen que están en la cima del poder, que lo tienen todo bajo control, que son absolutos e invencibles y que nadie los puede tocar, es cuando se asoma más de cerca el final de sus días. Aquél líder tirano que pretenda a toda costa aferrarse al poder, en cualquier parte del mundo, que se atenga a las consecuencias. En Nicaragua, también estamos acostumbrados al magnicidio que lleva al colapso de estos líderes, especialmente cuando pareciera estamos más sometidos a una sola voluntad. No lo digo yo, lo dice la historia. ¿Debemos esperar que se repitan esas cosas? ¿Creen que este gobierno habrá aprendido la lección de la historia? Lo más seguro es que no. Así, lo más probable, según lo visto en nuestro viaje en el tiempo, es que su fin llegue cuando menos se espere.